Las agresiones contra la prensa aumentaron durante el proceso electoral de 2026
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Las agresiones contra la prensa aumentaron durante el proceso electoral de 2026

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Entre el 1 de enero y el 23 de junio de 2026, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) ha registrado 79 agresiones contra periodistas relacionadas con el cubrimiento de asuntos electorales. Esta cifra ya supera los 46 casos documentados durante el proceso electoral de 2022. Los registros evidencian que, además de la violencia directa contra la prensa, persisten obstáculos institucionales, territoriales y digitales que limitan el ejercicio periodístico y afectan el acceso de la ciudadanía a información de interés público.

Al hacer un recuento de cada jornada, en las elecciones legislativas, el pasado 8 de marzo, se registraron 12 casos; en la primera vuelta presidencial, el 31 de mayo, 8 casos; y en la segunda vuelta, el 21 de junio, 10 casos. En las tres ocasiones, la obstrucción al cubrimiento periodístico fue la agresión más recurrente: se presentaron impedimentos para registrar hechos de interés público, restricciones arbitrarias al acceso a puestos de votación y exigencias injustificadas a periodistas para desarrollar su labor.

A las agresiones directas se sumaron decisiones institucionales que generaron incertidumbre sobre el cubrimiento electoral. Antes de la primera vuelta, el Decreto 211 de 2026 del Ministerio del Interior prohibió el uso de celulares y cámaras en los puestos de votación, con excepción de los medios de comunicación "debidamente identificados". Esta ambigüedad propició interpretaciones restrictivas por parte de autoridades locales y miembros de la fuerza pública, quienes exigieron acreditaciones arbitrarias e impidieron el trabajo de periodistas en algunos lugares.

A pesar de que antes de la segunda vuelta se expidió una nueva regulación y la FLIP presentó observaciones orientadas a fortalecer las garantías para la libertad de prensa, varias preocupaciones no fueron atendidas. Esto mantuvo los escenarios de confusión de la primera vuelta, e incluso, pudo haber generado que algunos periodistas decidieran no cubrir la jornada. En ciudades como Popayán, la unión de los periodistas permitió la expedición de un decreto municipal que aclaró las condiciones para el cubrimiento y facilitó el trabajo periodístico.

Además, durante este proceso electoral la FLIP documentó un aumento de agresiones digitales contra medios de comunicación y plataformas informativas. En las semanas previas a la segunda vuelta presidencial se registraron ataques a sitios web y cuentas en redes sociales que difundían información electoral y contenidos de interés público.

Estos ataques se suman al diagnóstico hecho por la FLIP, la Misión de Observación Electoral (MOE) a través del sistema e-Monitor facilitado por el PNUD, una herramienta que recopila publicaciones de X y Facebook, y que identifica el discurso de odio, la comunicación tóxica y las violencias política y la basada en género. Particularmente, durante la jornada electoral del 21 de junio de 2026, el monitoreo reveló que la conversación digital colombiana sobre prensa estuvo profundamente marcada por la polarización política. Medios y periodistas fueron objeto de ataques, señalamientos cruzados y defensas corporativas desde distintos campos políticos. De las 18.925 publicaciones rastreadas ese día, 424 se refirieron directamente a medios o periodistas, y el 54,3 % de ellas fue clasificado como tóxico.

El análisis de e-Monitor también evidencia que la narrativa más voluminosa fue la de persecución a periodistas críticos del candidato Abelardo de la Espriella, con 156 publicaciones (que representan el 37,1 % del corpus sobre medios). En paralelo, la distinción entre 'periodismo' y 'activismo', narrativa introducida por De la Espriella funcionó como un dispositivo retórico que polarizó drásticamente la percepción pública de la prensa, de ahí que el 87,8 % de las publicaciones de X en el corpus sobre medios fuera clasificado como tóxico. Asimismo, en el reporte aparecen 70 publicaciones sobre desinformación (16,7 % del corpus), en las que primó la categoría de 'noticias falsas’, concepto instrumentalizado como estrategia política para desacreditar a medios críticos.

La FLIP hace un llamado al Ministerio del Interior para que las medidas adoptadas en futuros procesos electorales incorporen de manera más contundente las garantías para el ejercicio periodístico. Estas elecciones evidencian que cualquier regulación que pueda afectar el cubrimiento de asuntos de interés público debe ser construida y propuesta de manera clara y proporcional, y que proteja a la prensa, teniendo en cuenta las observaciones de organizaciones especializadas.

Asimismo, insta a la Registraduría Nacional, a la Policía Nacional y a los funcionarios involucrados en la organización de procesos electorales a incorporar los aprendizajes de las situaciones documentadas durante estas elecciones y a fortalecer los protocolos y lineamientos que permitan prevenir interpretaciones arbitrarias de la normativa.

Por otro lado, es necesario que las autoridades electorales, organismos de control y entidades competentes fortalezcan los mecanismos de prevención, investigación y respuesta frente a las agresiones contra la prensa, incluidas las que ocurren en entornos digitales. El aumento de este tipo de ataques demuestra la urgencia de desarrollar capacidades institucionales para proteger a la prensa frente a riesgos cada vez más complejos.

La Fundación le reitera a los actores políticos, campañas, movimientos y simpatizantes que el respeto por el trabajo periodístico es indispensable para la deliberación democrática. Los discursos estigmatizantes, los señalamientos y las acciones que desacreditan o restringen el cubrimiento de asuntos políticos afectan a la prensa y, por ende, limitan el acceso de la ciudadanía a información necesaria para ejercer un control informado sobre quienes ocupan cargos de poder.

La FLIP continuará monitoreando las afectaciones a la libertad de prensa derivadas del proceso electoral. Por eso, invita a periodistas y medios de comunicación a seguir reportando cualquier agresión relacionada con su trabajo periodístico al número 3202311308 y al correo documentacion@flip.org.co